La Ginebrosa dista 28 kilómetros de Alcañiz, capital de la comarca del Bajo Aragón. Se trata de una localidad ubicada en la ladera oriental de un cerro, cuya actividad económica se basa, además de la ganadería, en el cultivo de olivos, almendros y árboles frutales. Es lugar pródigo en cerezas, donde se cultiva, además, Melocotón de Calanda y olivos, de los que se obtiene un estupendo Aceite de Oliva, productos que se comercializan bajo Denominación de origen.
Conserva un trazado urbano característico del Medievo, pues La Ginebrosa surgió, como muchas poblaciones, a partir de las cartas puebla de los siglos XII y XIII. En esta localidad encontramos la iglesia parroquial de San Bartolomé. Otra edificación interesante es la casa Bayle. El ayuntamiento y las antiguas escuelas, fechados, como la anterior, en el siglo XVII. Junto al consistorio hallamos la lonja, con dos grandes arcos en su planta baja y una hornacina en la que se ubicaba una escultura de San Cristóbal. Sobre otro arco de medio punto que servía de acceso a la población, se levanta el antiguo convento, construido en mampostería y sillería, bastante reformado en la actualidad. Además, se conservan lienzos de la muralla y diversos arcos, como el arco de la Herrería o el que une las calles Mayor y del Pilar, considerado el acceso a la judería, junto los ya mencionados.
El 17 de enero se celebra San Antón, encendiendo las hogueras, en cuyas brasas se prepara la "rostida” de chorizos. Cada dos años se representa la obra de teatro llamada "San Antonada”. El Jueves Lardero se come en el campo el tradicional "choricer”. El último domingo de mayo o el primero de junio se celebra el Domingo de las Cerezas, con una romería a la ermita de la Magdalena y, tras la bendición de los campos, se celebra una comida al aire libre. La semana cultural tiene lugar el primer fin de semana de agosto. El día 24 del mismo mes son las fiestas mayores en honor a San Bartolomé y Santa María Magdalena, acudiendo en romería a la ermita

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