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Alcañiz

Formado por el núcleo urbano de Alcañiz y las pedanías de Valmuel y Puigmoreno, en el año 2008 poseía más de 16.000 habitantes. Es asimismo la capital y sede de la actual comarca oficial del Bajo Aragón, así como capital tradicional del territorio, más amplio, que forma el Bajo Aragón Histórico.

Los orígenes de Alcañiz como asentamiento de población estable son difusos. Pese a considerarse el despoblado de Alcañiz el Viejo como su precedente, el poblamiento actual parece que procede de época musulmana, ya que su nombre actual proviene del árabe, quizá de Al-Qannis, que significa "las cañas o cañizos", muy abundantes en la ribera del río Guadalope que rodea con un meandro la ciudad, o quizá de Al-Kanā'is, que significa "las iglesias". Su origen se remonta a una antigua fortaleza romana que fue recuperada del dominio musulmán por Alfonso I de Aragón en 1119. En 1179 Alfonso II de Aragón cedió el castillo de Alcañiz a la orden religiosa-militar de Calatrava, comenzando así una pugna que duraría siglos entre el concejo y la orden. En 1411 fue sede del parlamento de la Concordia, creado para elegir al sucesor de la Corona de Aragón en Caspe, tras la muerte del rey Martín I "el Humano", Rey de Aragón. Gracias a este hecho consiguió el título de Ciudad de la Concordia.

Participó activamente en el sometimiento de la secesión catalana de 1640, contribuyendo con hombres y dinero, por lo que Felipe IV de España como recompensa le concedió el título de "ciudad" en 1652. El 26 de enero de 1809 se produce el "Sitio de Alcañiz", donde las tropas españolas retiradas del Cordón de Samper defienden la ciudad frente a las tropas francesas del general Wathier. La ocupación francesa de Alcañiz, que perduró hasta 1813 tardaría décadas enteras en borrarse.

A finales del siglo XIX una pequeña burguesía comenzaba a aflorar en la ciudad, fruto de ello fue la construcción del Teatro Municipal o la inauguración del primer tramo del ferrocarril del Val de Zafán

. Durante el primer tercio del siglo XX continuó el progreso industrial de Alcañiz, con aceiteras, fábricas de chocolates, comercios textiles, talleres de maquinaria, y muchas otras industrias. En 1936, durante la guerra civil, fue una de las colectividades españolas más importantes llevadas a cabo por los anarquistas de la CNT.

Los principales testimonios del Alcañiz medieval son el propio castillo, la gran torre-campanario de la iglesia de Santa María la Mayor, la Lonja, situada en su plaza Mayor y el conjunto de pintura gótica en tabla conservado en su templo parroquial. Su hermosa casa consistorial está construida en su plaza principal, formando ángulo con la Lonja gótica. Ambas construcciones fueron declaradas monumento histórico en 1931.

El siglo XVI deja también su huella en el propio castillo —con el sepulcro de alabastro del comendador don Juan de Lanuza, realizado por Damián Forment en 1537— y un buen número de edificios palaciegos. Son numerosos los edificios monumentales barrocos: la propia iglesia de Santa María la Mayor, la iglesia de San Francisco, la iglesia de Escolapios ...

. Además, la capital bajoaragonesa presenta un importante número de casas palaciegas, como el palacio Ardid y la casa situada en la calle Santa Pau 4 (actual sede de la biblioteca pública y el archivo municipal), la casa Maynar (sede de la Comarca del Bajo Aragón), diversas obras hidráulicas (como el molino Mayor y el Río Alto, la Fuente de los 72 caños, puentes, norias o balsas), sus hornos, etcétera. Es curiosa la red de pasadizos y estructuras subterráneas de la población (nevera, bodega, galerías, etc.) que hoy puede visitarse parcialmente, accediendo desde la Oficina de Turismo.