Se encuentra en la zona meridional de la comarca, entre los rios Guadalope y Bergantes, siendo una de las últimas localidades aragonesas, muy próxima a la provincia de Castellón.
En Aguaviva se cultivan Melocotón de Calanda y olivos, para la obtención de un estupendo aceite de oliva, productos que cuentan con Denominación de Origen. Por otra parte, destaca la producción de cecina y lomo embuchado, ambos protegidos por la fórmula "C" de Calidad.
Uno de los elementos más significativos de su casco urbano es la iglesia parroquial de San Lorenzo. Se trata de una obra barroca, levantada durante el siglo XVII. De ella destaca la hermosa portada barroca y la capilla mayor, cubierta con una bóveda de crucería con reminiscencias góticas. La torre, ubicada a los pies, presenta dos cuerpos inferiores de planta cuadrada, mientras que el superior es octogonal.
Son interesantes, por un lado, la plaza de España, porticada y con dos niveles unidos por una escalinata; por otro, edificaciones de carácter palaciego y estilo renacentista aragonés, como casa Mir, en la calle Larga.
En los alrededores se hallan restos de un antiguo nevero y dos ermitas: la de San Gregorio, del siglo XVII, que presenta planta hexagonal y cubierta piramidal; y la ermita de Santa Bárbara, de la misma época que la anterior, que hoy se usa como albergue. De camino a La Ginebrosa encontramos el puente de Cananillas, construido en el siglo XVII, aunque presenta elementos anteriores.



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